viernes, abril 15, 2016

Quest. Fantasía ochentera.

Tengo que compartir este corto. Lo necesito. Realmente tengo ganas de compartir esto. Es un corto inspirado en las pelis de fantasía ochenteras con marionetas como Dentro del Laberinto, Cristal Oscuro o La historia interminable. Y tengo que compartirlo porque reconozco que ha logrado emocionarme en uno de sus momentos...

La música. El chico subiendo al desván lleno de trastos antiguos. La llave. El baúl lleno de recuerdos olvidados. Un colgante mágico. Y de repente algo se ilumina… cuando finalmente el chaval se mete dentro del cuadro reconozco que me han saltado unos lagrimones como almendras. Es cierto que luego el mundo mágico es un lugar lleno de muñecotes y marionetas feas, pero es que eso es muy ochenter.

miércoles, marzo 30, 2016

Los Interrogantes de Batman vs. Superman.


Esta pelea es mejor. ¡Le da mil vueltas!
No tengo ninguna gana (pero ninguna, ninguna, oye) de ponerme a escribir una crítica en serio sobre Batman Vs Superman el amanecer de la boñiga, y ya pensaba que, con echarme unas risas a su costa, ayer, destacando 7 cosas estúpidas de Batman vs. Superman, ya me conformaría y me quedaría tranquilo, oye…

Pero noooooooo.

Es que la peli es mala. Mala a dolor. Mala a morir. Y se merece los palos y más palos que podamos darle los fans. Todos los palos del mundo son pocos. ¿Por qué? Pues porque esperábamos mucho de esta peli. Es la primera vez que tenemos a Superman junto a Batman en la pantalla grande. Es la primera vez que Batman y Superman se curten el lomo en la pantalla grande. Es la primera vez que vemos a Wonder Woman en la pantalla grande. Los frikis comiqueros del mundo llevaban muchos años esperando esta película. El hype estaba alto, pero que muy alto. Todo el hype del mundo era poco. La gente esperaba gloría bendita con canelita fina y cabello de ángel. ¿Y qué es lo que hemos recibido a cambio tras tantos años de esperar la batalla del siglo? Pues un anal intruder fílmico. Nada menos. Y eso escuece. Escuece pero mucho, mucho…

Sí. Lo reconozco. Estoy escocido. Escocido y con ganas de revancha. Quiero vengarme poniendo a parir esta película. Quiero repartir veneno y dolor por interné. Interneeeeeeee.

Pues ya puedo sacar número, ponerme a la cola y esperar mi turno. Porque la cola de escocidos es larga y duradera. Larga y dura. Y…

Y creo que voy a parar ya con los chistecitos de sodomía anal, que veo que no me llevan a nada bueno...

Superman. El punching ball.
Parece que todo el mundo parece haberse puesto de acuerdo a la hora de soltarle guantazos críticos a Snyder y compañía. ¿En serio necesita el mundo otra crítica más poniéndolos a todos a parir?
Sad Affleck no parece estar de acuerdo.

¡Qué amargura!

Le han hechado, no le quieren, pobrecito qué va a hacer.
Tristón necesita un amiguito, que le sepa comprender.
Por eso, para entretenerme, en vez de soltar bilis a diestro y siniestro, voy a plantearme una serie de preguntas, cuestiones e interrogantes acerca de la película y voy a ver si logro responderlas y sacar algo en claro. Pero solo en plan pasatiempo y por pasar el rato. Por entretenerme un rato en disquisiciones. (Sí, me aburro mucho en casa y no tengo otra cosa mejor que hacer, ya lo sé).

Primera pregunta: ¿Qué hubiera pasado si la madre de Batman se hubiese llamado de otra manera?

Es que esta es la parte de la peli que más me incordia, me molesta y me joroba. Batman tiene a Superman a sus pies, lamiéndole las botas de su traje de Robocop, porque le ha dado la paliza de su vida y va a rematar la faena con el estoque y las banderillas. Y le va a matar porque este no es el Batman simpático de Adam West. Este no es el Batman que baila el batusi. Este es el Batman grim and gritty que va por ahí marcando a los criminales con hierros al rojo vivo y dildos al rojo blanco. Es el Batman que rompe huesos, dientes, cabezas y espinas dorsales. Es el Batman que va soltando bombas con el Batmovil en persecuciones automovilísticas fast and furius. Es el Batman que… bueno, que me estoy yendo por los cerros de Úbeda. Centrémonos. Volvamos a la escena. Batman está a punto de ensartar a Superman, pero Superman se pone a lloriquear pidiéndole que salve a Martha y de repente a Batman le da como un yeyo, se acuerda de su madre muerta, de lo muy traumatizado que está por crecer solo y huerfanito en una mansión de millonario, y se para. ¡Qué triste es la vida de los huérfanos ricos que han heredado millones! El caso es que Batman se pone sensiblón y le perdona la vida al supes. ¿Por qué? Pues porque la madre de Batman y Superman se llaman igual. Martha Kent y Martha Wayne. ¿Y si la madre de Batman, en vez de Martha, se hubiese llamado Mary Sue, Mary Jane, Mary Elizabeth o María Clodovira de la Bernarda? ¿Qué hubiese pasado si hubiese tenido cualquier otro jodido nombre? Pues que Superman habría sido un pincho moruno. Eso hubiese pasado. Un pincho moruno ensartado en brocheta de kryptonita y sazonado con lágrimas de vergüenza. ¡VERGÜENZA!

¡VERGÜENZA!

Eso hubiese pasado.

Y ahora que me he quitado de la cabeza la cuestión principal, vayamos con un buen montón de preguntas secundarias tontorronas más cortas (y espero no enrollarme tanto).

Segunda pregunta: ¿Por qué Lex Luthor es Scott Pilgrim pero en malo, es decir Nega Scott?

En serio. Cada vez que salía Lex Luthor en pantalla me daba la impresión de estar viendo a Michael Cera intentando hacer una imitación de pacotilla del Joker de Ledger. ¿Solo me pasaba a mí? ¿A qué se debe esto? ¿En qué coño estaba pensando Zack Snyder cuando hizo el casting? Pues la respuesta a este interrogante nos la proporciona el propio Snyder en una de esas escenas farragosas en la que los personajes hablaban mucho y nadie estaba prestando atención (por lo visto). Es la escena en la que Lex nos dice que en realidad no es Lex. ¿Alguien recuerda esa escena? Yo tampoco. Vamos, que este personaje en realidad es Alexander Luthor Jr., el hijo de Lex, un millenial cabroncete. Y nadie mejor para interpretar a un millenial cabroncete que el mismo actor que interpretó al tipo ese que inventó las redes sociales en la peli aquella de las redes sociales. O algo así. ¿Les ha satisfecho la respuesta? A mí tampoco.

Tercera pregunta: ¿A qué coño vino el flashback, flashforward, sueño extraño o lo que coño fuera que fuese eso?

Hablo de la parte en que de repente Batman aparece en el mundo de Mad Max y los espectadores nos quedamos lelos porque nos han cambiado de película. La peli ya me estaba resultando farragosa, cansina y de visionado difícil. Pero es que aquella escena definitivamente me dejó descolocado y fuera de juego. ¿Qué coño había pasado? ¿Dónde está Batman? ¿Hemos viajado en el tiempo y no me he enterado o es que estamos en la dimensión desconocida? ¿Pero esto está pasando realmente? ¿Aporta algo a la trama esta escena? ¿Es necesaria? ¿Qué se fuma por las noches Zack Snyder antes de irse a dormir? ¿Y dónde puedo encontrar al camello que me venda de esa mandanga? Chi lo sa.
No tengo respuesta para tanta absurdez junta.

Cuarta pregunta: ¿Por qué Lex Luthor Jr. repite ding, ding, ding, como un capullo en la escena final?

Amigo. A esta pregunta sí que tengo respuesta. Es que resulta que Lex Luthor está anunciando la llegada de Darkseid. Y el ding, ding, ding es el sonido de la campana de la perdición. O el sonido del cascabel del gato del apocalipsis. O algo así. Pero esto desata otro interrogante. ¿Cómo coño conoce Lex la existencia de Darkseid? Pues porque se lo ha encontrado… ¡En una puta escena eliminada del montaje! ¡Toma ya!

¡Basta ya con el puto ding, ding, ding! ¡Hostias!
Sí señor. El final de la película se convierte en un sinsentido absurdo porque en la sala de montaje han decidido dejar fuera una escena clave. ¡Toma, toma y toma! Y digo yo, señor Snyder…puestos a recortar escenas… ¿no hubiese sido mejor cortar la escena absurda esa del Batman del futuro post-apocalíptico? ¡Es que vaya tela!

Quinta pregunta: ¿Por qué no le dan la lanza con kryptonita a Wonder Woman para que mate a Doomsday? ¿Pero qué coño?

En serio. Lo estoy preguntando totalmente en serio. O vamos a reformular la pregunta para analizarla desde otro punto de vista: ¿Por qué Superman decide suicidarse usando un arma a la que le tiene una alergia letal crónica de la muerte y la fatalidad? Pues aquí sí que tengo una respuesta corta. Superman no le da la lanza a Wonder Woman porque el Superman de Snyder es tonto. Tonto de remate. Tonto de la muerte. Tonto de morirse, vamos. Y claro, al final va y se muere. El muy tonto. Es que Superman acaba de ganarse el premio Darwin del año. Y nunca mejor dicho. Premio Darwin porque te acabas de matar tú solo y con tu muerte has provocado la extinción de toda una raza.

Tontoooooooo.

Buf. Creo que ya con esto me vale. Que este se ha convertido, sin duda, en el artículo más largo que haya escrito jamás en mi vida en mi blog. ¡Y eso que no tenía ganas de criticar Batman Vs Superman! Agur.

Ding, ding, ding, ding, ding.

Ding, ding, ding, ding, ding.

Ding, ding, ding, ding, ding.

domingo, marzo 27, 2016

7 cosas estúpidas de Batman Vs. Superman.



AVISO DE SPOILERS. MUCHOS SPOILERS.

1. Batman es millonario y está traumatizado con la muerte de sus padres, pero en todos estos años, por lo visto, no se le ha pasado por la cabeza, ni una sola vez, que podría gastarse sus millones en buscar a un buen psicólogo, que le cure los traumas de la niñez de una vez por todas… supongo que es mucho mejor sentirse miserable y pasarse toda una vida atormentado y traumatizado. ¿Verdad Nolan?

2. Batman odia a Superman porque Superman se metió en una pelea con el general Zod que destruyó mogollón de edificios en Metropolis y que provocó daños cuantiosos a la propiedad privada, hiriendo a un montón de inocentes. Luego, Batman, para demostrar que es mejor que Superman, no duda en ir por ahí con el Batmovil, cazando delincuentes en persecuciones arriesgadas en las que explotan cosas por los aires. ¿Y los daños colaterales Batman?

3. Batman odia a Superman porque Superman destruyó mogollón de edificios en Metropolis provocando cuantiosos daños a la propiedad privada y luego Batman se mete en una pelea con Doomsday en la que vuela por los aires media Gotham. Sí señor, Batman. Con dos cojonazos.

4. Batman está a punto de matar a un dios extraterrestre superpoderoso, gracias a su brillante ingenio e intelecto, pero, en el último momento, se lo piensa porque el alienígena se pone a lloriquear llamando a su mama, se arrepiente y no le mata.
Joker, ya tardas en aprovechar esta debilidad de Batman…

5. Superman es capaz de luchar en el espacio exterior con Doomsday, lo que indica que puede contener mucho el aliento o que no necesita respirar, pero le echas en las narices polvos para estornudar con Kryptonita y lo has matao.

6. La nave Kryptoniana tiene tecnología capaz de resucitar al general Zod (más feo y con peor aliento, eso sí) y luego todos lloran porque Superman está muerto.

7. Y termino con la que para mí es sin duda la cosa más chorra de todas. Batman se supone que es un superdetective increíblemente perspicaz e inteligente, pero no es capaz de darse cuenta en ningún momento de que Lex Luthor, un flacucho espástico, le ha estado manipulando toda la puta película. Manipulando y chuleando diría yo. Sí señor, Batman el mejor detective del mundo.

Y quiero terminar con esta frase: “Pero cuánto daño a hecho Nolan. Pero cuantísimo daño.”

domingo, febrero 28, 2016

La gran mentira de Don Pepe y los Globos.

Con este tema me estoy metiendo en el charco de la absurda guerra de doblajes, pero es que ya estoy harto de las mentiras, mentiras y más mentiras que se han estado vertiendo sobre España últimamente con el tema de los doblajes y las traducciones. Don Pepe y los Globos no es Bomberman y nunca tuvo nada que ver con Bomberman. Podría dar una larga explicación acerca del tema, pero es que en este video del youtuber DavuuWart lo han resumido a la perfección y con mucha guasa. Al principio comienza con unas cuantas coñas, para alargar el video y que resulte gracioso, pero a partir del minuto 1:58 lo explica todo bien explicadito (aunque soltando un buen montón de palabrotas, ojo).


Por supuesto los trolls y niñoratas de internet seguirán con sus coñas sobre Don Pepe y los Globos porque esto de los memes sabes como empiezan, pero no como acaban…

Por si hay alguna duda les dejo una captura de pantalla del juego Don Pepe y los Globos para que se vea bien clarito que nada tenía que ver con Bomberman.


Y un par de pantallazos del juego Eric and the Floaters (el origen de todo este rumor absurdo). Comparad.

Ni rastro de Don Pepe y los Globos...

jueves, febrero 25, 2016

De niñoratas, megaotakus y tontakus.

El post de hoy es una continuación del de ayer.

¿Tiene IVREA un problema de niñoratas? Permitidme reflexionar un poco acerca de esto…

En el blog de Los Secretos de Ivrea, en su sección de Preguntas y Respuestas, nos encontramos con gente que pide, pide, pide y no para de pedir. Gente que se pide hasta 10 títulos japoneses del tirón. Como si fuera la lista de los Reyes Magos y no hubiera que pagar por cada tomo. 10 tomos, a 8 euros cada tomo, nos da la bonita cifra de 80 eurazos al mes. ¡Jodo! A mí me parece una buena cantidad de pasta como para gastarsela en frikadas (tal y como está la economía del país). Si los otakus en España fueran tan boyantes como para gastarse todos 80 eurazos al mes, entonces a IVREA las cosas le tendrían que ir de puta madre. De putísima madre. Pero no. La cruda realidad es que los de Ivrea ahora mismo publican mucho (pero mucho) y no venden todo lo que ellos querrían. Y no es que yo tenga sus cifras de ventas (que nadie las sabe), pero puedo deducir que no venden lo que quieren, basándome en suposiciones mías, a partir de lo que la propia IVREA le comunica a las webs de fans especializadas en manga. Que hay títulos que no venden todo lo que ellos esperaban y que si fueran otra editorial ya los habrían cancelado (esperemos que no, que ya estamos hartos todos de cancelaciones y series colgadas a la mitad).

Lo gracioso de todo este asunto es que se supone que IVREA publica en España justo lo que el público quiere. Lo que los otakus piden, piden y no paran de pedir. Lo que se van a comprar fijo, sí o sí. Recordemos que en blogs de fans se anunciaba la licencia de Medaka Box por parte de IVREA como “lo más deseado por los fans”, “la licencia más esperada por los otakus”, “el shonen más popular del 2012”. Y ahora resulta que no vende. ¿Ein? ¿Me lo explica? Y lo de la licencia más deseada del 2012 no me lo estoy inventando. Que la gente tiene la memoria de los peces, pero un elefante nunca olvida. Podría poner linkitos a lo que se decía en los blogs de esta serie, varios años atrás, pero es que no quiero que parezca que estoy apuntando a nadie en concreto con el dedo. Los blogueros otakus no tienen la culpa (bueno, en tal caso son culpables de crear hypes, pero esa es otra historia), los culpables son los niñoratas. Los únicos culpables.


Y después de esta larga introducción volvemos a la cuestión que nos ocupa. ¿Tiene IVREA un problema de niñoratas? Para mí sí. Sin duda. El niñorata es caprichoso y pedigüeño por naturaleza. Y ya hemos visto que en Preguntas y Respuestas de IVREA piden, piden y vuelven a pedir, como si el dinero no fuera un problema. Y claro que para ellos no es problema. Porque el niñorata se lo descarga todo de gratis ilegalmente de internet. Y cuando todo es gratis la pela no es problema. Pensadlo… ¿Cómo es posible que conozcan los títulos de tantísimas series que son recientísimas en Japón y que todavía no han sido publicadas en ninguna parte de occidente?

Opción A: Son gente cultísima, que han estudiado kanjis, y que se compran la Shonen Jump directamente de Japón, de importación, leyéndose los mangas directamente en el original japonés.

Opción B: Son niñoratas que se descargan los mangas ilegalmente de internet y se los leen todos porque están fansubeados en inglés.

Yo apuesto por la opción B.

Pero claro, si fueran todos niñoratas... ¿qué ganan ellos con pedir la publicación de tal o cual serie en español si luego no piensan comprársela? Fácil. Lo que esperan es que algún piratón se escanee el tomo ya publicado y así ellos puedan descargárselo de gratis para leérselo en su idioma, (y encima con una traducción profesional). Que entre leérselo en inglés de yankilandia y leérselo en castellano, es más apetitoso lo segundo. ¿Verdad?

Claro que alguno me replicará que esto es falso, que no todos los pedigüeños del blog de IVREA pueden ser niñoratas. Que si la gente se sabe tantos títulos de mangas es porque son amantes de la cultura japonesa y bla,bla,bla,bla… pues peor me lo pones porque entonces IVREA lo que tendría sería un problema de megaotakus, que para entendernos, son los tipos que DAC de “¡Dales Caña!” ha bautizado como “Jeruditos”. Para entendernos entre nosotros, el megaotaku o Jerudito no es más que la versión digievolucionada del niñorata. Menor de 15 años: niñorata; mayor de 15 años: megaotaku o jerudito. Gente que presume de lo mucho que saben de mangas, de una chulería y prepotencia extrema, que hasta se atreven a dar consejos de lo que las editoriales deberían o no deberían publicar (con su grito de guerra: “hacedme caso que soy experto en esto”), pero que a la hora de la verdad tampoco se rascan el bolsillo, porque estos megaotakus son otro ejemplo del “todo gratis”, ya que para ellos la piratería es cultura y la cultura hay que compartirla o algo así, y encima tienen los santos cojonazos de decir que los fansubers traducen mejor y que si al final no se compran el tomo es porque la traducción no les mola.

Ejemplo de megaotakus o jeruditos también nos encontramos en el blog de IVREA. Este es el típico ejemplar que les recomienda que publiquen Shingeki no Kyojin, sin darse cuenta de que ya se está publicando en España, pero con otro nombre y por otra editorial… ¡Jesús!

Por último no puedo evitar mencionar una última posible lacra. La del tontaku. El tontaku en realidad no sabe nada de nada de manga, pero es fanático de los videojuegos (que también se descarga de gratis, por lo que en el fondo volvemos otra vez al niñoratismo) y es de los que se piden mangas así porque sí, simplemente porque les molan los personajes. El más claro ejemplo que me viene a la mente sería este: un tontaku se descarga un videojuego de JoJo’s Bizarre Adventure, se flipa con las ostias beyonicas y empieza a buscar por internet fanarts de los personajes. Así es como se entera de que existe el manga y se pone a pedir el manga pensando que molará millones, sin darse cuenta de que en Japón la serie cuenta con cien tomos o más. ¿Se va a comprar este tontaku niñorata los cien tomazos del ala? A 8 euros cada tomo son 800 euros, mucho más de lo que se gana en España con el sueldo mínimo. Pues va a ser que no, pero eso al tontaku no le importa, porque el tontaku es así y tan pronto te pide hoy JoJo como mañana te pide otra cosa...

En fin. Que IVREA sabrá lo que se hace con esta gente que no para de pedir y pedir. Por supuesto tampoco podemos descartar el trollerismo. Los Trolls de internet son una plaga intrínseca a la red de redes desde su misma creación. Y tampoco sería tan raro que se les haya colado algún troll que pide cosas imposibles solo por trollearles. Pero supongo que, a estas alturas de la película, en IVREA ya estarán más que suficientemente bragados en redes sociales como para saber distinguir al trollis vulgaris, que solo quiere hacerles la puñeta...

¡Buf! La verdad es que hoy me he explayado que da gusto... espero que haya servido para algo.