lunes, diciembre 15, 2008

A Boot to the Head.

My testament and last will...



...and to mister ex-president George W. Bush...


¡A boot to the Head!

viernes, diciembre 12, 2008

Mi trial de World of Warcraft.

Inferus y Sarnos.

Al final, del “fantabuloso” trial de diez días de prueba gratuita del WoW, solo he podido jugar cuatro tardes escasas. De esos diez días, cinco me los he pasado bajándome los 7 gigas de archivos necesarios para poder jugar y el último día no me han dejado jugarlo porque los servidores estaban todos chapados por mantenimiento. Y aún y con esas he logrado subir mi personaje de prueba hasta el nivel 20. ¡En tan solo cuatro tardes! Esto demuestra hasta que punto World of Warcraft es ridículamente fácil. Mi percepción en este sentido no ha cambiado nada (este no ha sido mi primer trial, yo ya había probado el WoW con anterioridad). A mi Warcraft me parecía un mmorpg sencillo y con unos gráficos rácanos, más propios de lo que se estilaba en los años 90 del siglo pasado, y este nuevo trial no ha mejorado mi opinión al respecto en lo más mínimo. Claro que igual mis percepciones están distorsionadas debido a que me estrené en el género con uno de los mmorpgs más absurdamente difíciles de todos: el maldito Everquest. En los comienzos de Everquest llegar a nivel 20 en cuatro días era impensable sin recurrir al powerlevel (que por aquel entonces era visto como hacer trampas). Alcanzar el nivel 20 representaba meses de esfuerzo matando bichos y más bichos de manera cansina y repetitiva. Además te veías obligado a agrupar por narices, lo que suponía perder mucho tiempo buscando grupo. Subir soleando era algo imposible salvo para las cuatro contadas clases que sí que podían solear. Para rematarlo si palmabas la penalización por muerte era excesiva, perdiendo la experiencia ganada y todo tu equipo (a menos que pudieras recuperar el cuerpo por tus propios medios); la única forma de esquivar tales penalizaciones era contar con el apoyo de algún clérigo que pudiera ayudarte con un conjuro de resurrección y estos no siempre estaban disponibles. En el Warcraft prácticamente no hay penalización por morir y prácticamente no hay necesidad de agrupar. Yo he podido subir soleando a base de hacer quests que me daban una cantidad de experiencia exagerada. O por lo menos exagerada en comparación con las quests del ya citado Everquest. Resulta irónico que un juego que se llamaba “Siemprebusqueda” (la traducción literal de Everquest) contara con tan pocas quests que valieran la pena. En aquel juego cuando hacías quest o bien era porque te subía la facción con un determinado grupo o bien era porque te daba acceso a otra zona en la que te mereciera mucho más la pena cazar. Más raramente se hacían las quests porque la recompensa en forma de objeto justificara el tiempo y el esfuerzo invertidos en completar su búsqueda. Casi nunca se hacían las quests por la experiencia que pudieran proporcionarte. ¡Todo lo contrario a este WoW! Aquí las quests son abundantes, sencillas y todas garantizan una buena recompensa en forma de un buen empuje a la experiencia necesaria para subir al siguiente nivel. Y esto que podría parecer bueno, en el fondo no lo es tanto...

La ciudad de Entrañas.

Si los programadores del juego se lo hubieran currado minimamente a la hora de diseñar las quests estaría encantado, pero es que las quests resultan de lo más monótono y aburrido. Básicamente se trata o de hacer de recadero, o de hacer de recolector o (sobre todo) de hacer de exterminador de alimañas: “Ve y mata diez ratas”. Hartito estoy de encontrarme una y otra vez con este tipo de misiones en los rpgs de ordenador. Aquí no hay ratas, pero hay murciélagos y arañas que para el caso es lo mismo. Lo mismo de siempre. Lo mismo de siempre pero más fácil y con peores gráficos. Lo que me sigue dejando con la duda de que leches puede ver tanta gente en este juego. Para alguien que haya probado otros mmorpgs más elaborados, el WoW no aporta nada nuevo. Resulta totalmente insulso e insípido. Lo único de este mmorpg que le pueda merecer la pena al jugador español es que está totalmente traducido a nuestro idioma, aunque la traducción de algunos términos pueda hacer pensar lo contrario (¿la ciudad de Entrañas? ¿murciumbrios? ¿celeracnidas? ¿putrepellejos? ¿Seguro que no había una traducción mejor? Yo al final a los putrepellejos les rebauticé “cutrependejos”. ¡Vamos a matar cutrependejos!). Por lo demás debo decir que quizás juzgar todo el juego por este trial tan efímero igual es tendencioso. Me consta que en los mmorpgs no se puede saber como es de verdad el juego sin haber jugado y probado lo que los yanquis llaman “High End Game”. Lo que pueda experimentar un jugador de nivel 20 no tiene ni punto de comparación a las raids vividas por jugadores con personajes de nivel 60, contra los bosses de los dungeons de nivel alto del juego. Aún así sigo pensando que los de Blizzard se lo podrían haber currado todo un poco más. Si se puede subir tan rápidamente a nivel 20 indica hasta que punto estos 20 primeros niveles son totalmente irrelevantes y me hace replantearme hasta que punto los monstruos de nivel 60 en este juego serían equiparables a los niveles 60 de los otros mmorpgs disponibles en el mercado ahora mismo. Si Blizzard me diera alguna prueba de que tales encuentros son interesantes o emocionantes y me diera alguna opción a probar gratuitamente lo que se experimenta con el “High End Game” de este juego, quizás cambiaría mi opinión a mejor, pero como sé que eso no va a ocurrir nunca, me quedo con lo que he vivido de primera mano: un juego aburrido, plano, sin retos, de gráficos sencillos y totalmente desfasados. En resumen: el WoW es más simple que el mecanismo de los ladrillos. Nada que pueda llamar la atención de un jugador veterano que se tiró casi cinco años en el Everquest...

¡Huesos! ¡Huesos! Tú eres sólo huesos, unidos por muy poca piel...

miércoles, diciembre 10, 2008

Dragonfail.

¿Dragonball Evolution? No señores... repitan conmigo el verdadero título de esta patraña: ¡Dragonfail!

viernes, diciembre 05, 2008

El Incomprensible fenómeno adolescente Twilight.

A estas alturas lo de ver a un puñado de niñatas histéricas chillando como locas ante la presencia del Bisbal o el Bustamante de turno es algo que ya no nos debería pillar desprevenidos. (Y si no es el Bisbal, entonces será el cantante de Tokio Hotel; o los imberbes de los Jonas Brothers; o el grupillo adolescente de moda que toque esta vez). Supongo que es alguna especie de atavismo catártico lo que empuja a esa horda de preadolescentes con las hormonas en ebullición a chillar y lloriquear desconsoladamente en cuanto tienen a su ídolo al alcance de la mano. Tan cerca y a la vez tan lejos... ¡cómo para no ponerse a llorar como locas! El disgusto de no poder tocarlos en ese caso debe de ser tremendo.

Pero lo que no logro entender de ninguna de las maneras es esto:

¿Soy yo o al principio del video se oye "¡callaros, zorras!"?

Locas chillándole desquiciadas a una puñetera pantalla de cine. ¡Patatús en los multisalas! ¿Para qué chilláis tanto so majaderas? ¡No os oye! ¡No está ahí! ¿Se puede saber a que viene tanta demencia con la película esta de las narices? ¡Sí encima es mala! ¡Es una película pésima!¡Los críticos la ponen a parir! Pero nada. Ahí están las niñitas chillando histéricas inasequibles al desaliento... ¿pero qué les pasa? ¿A qué tanta locura?

En fin. Igual es que a mí esto ya me pilla muy mayor y por eso todo este fenómeno fan desbocado en torno a Crepúsculo me parece tan tremendamente ridículo y estúpido...

jueves, diciembre 04, 2008

Prueba Warcraft = Misión imposible.

Ya ven, yo renegando el otro día del Warcraft y el caso es que la lectura de su cómic, y mi posterior escrito en el blog al respecto, me han despertado el gusanillo otra vez por los mmorpgs. ¡Y eso que yo advertía precisamente de no caer en semejante trampa! Pero ya me ven. El caso es que se me ocurrió darle una segunda oportunidad y eso a pesar de que en su día ya lo probé gratuitamente y no me supo a nada...



No sé, igual también es que me he dejado influir como un bobo por el anuncio peñazo ese con el Willy Toledo dándoselas de paladín, (que mira que había gente más apropiada donde elegir).



¡Prueba Warcraft! ¡Prueba Warcraft ¡ ¡Pruebaaaaaaa Warcraft! No te puedes resistir. Se uno de nosotros. Join us! Join us! Forma parte de los condenados y los malditos. ¡Diez millones de jugadores no pueden estar equivocados! (¿A qué me recuerda esta frase?)

Pues vale. Venga. Les voy a dar otra oportunidad. La última. A ver si esta vez logro ver lo que otros han visto en ese juego y que yo no veo por ninguna parte...

Con lo que yo no contaba es que probar Warcraft fuera a resultar misión imposible. ¡Ja! ¿Prueba Warcraft? ¡Ja! ¡Pruébalo si tu conexión te lo permite! ¡3 Gigas de descarga chavalotes! ¡3 Gigas nada más y nada menos! Pero bueno, eso ya me pasó la última vez. Que yo recuerde. Así que me armé de paciencia y 16 horitas más tarde me dispuse a embarcarme en la aventura. ¿Y con qué me he encontrado? ¡Parches y más parches! ¡Más descargas! Pero atentos que aquí viene lo bueno. ¡Ahora mismo se está descargando otro parche de otras 3 gigas más! ¡6 gigas en total el dichoso jueguito! ¡Otras dieciséis horas más descargando y la conexión ADSL echando humo! ¡La madre que los parió! Que yo recuerde este mega-parche del copón no estaba la última vez que yo jugué... ¿A qué se deberá semejante crecimiento desmesurado y megalomaniático? Pues a que ahora Warcraft está en español. ¡Fijate tú que cosas! ¡Y yo sin saberlo! ¿Y en serio traducir el juego al castellano supone que su archivo ahora me ocupe más del doble de espacio en el disco duro que antes? ¿En serio se piensan los de Blizzard que a la gente le gusta tirarse más de 32 horas descargando archivos? Igual lo que pasa es que yo soy el único imbécil de este país timado por su proveedor ADSL. Porque una cosa son las megas que ofertan y otra muy diferente son las megas reales de descarga que tienes luego...¡Ja!

Prueba Warcraft... ¡si te dejan!