En mi anterior artículo “Vendiendo humo” comentaba que en la actualidad las grandes editoriales de cómic yankis sobreviven a base de mega-eventos que supuestamente provocarán grandes cambios en sus héroes, pero que al final terminan siendo un grandísimo bluff que nada cambia, pues nos dejan a los personajes tal y como estaban, tal y como los conocimos y tal y como los conoceremos. Esto se debe a que muchos superhéroes han dejado de ser personajes de cómic para pasar a ser simples imágenes de marca. En la actualidad el statu quo ha de preservarse a toda costa para que las editoriales puedan seguir explotando la gallina de los huevos de oro y seguir sacando tajada del Superman de turno otros 60 años más. Y es que en el momento en que un personaje se vuelve un icono, sus historias ya no importan y lo único que cuenta es la sobreexplotación de la marca al máximo, a base de mercadotecnia de todo pelaje, con la que sacarle todos los cuartos que se puedan al sufrido fan: muñequitos, juguetes, tazas, pines, chapas, cromos, camisetas, videojuegos, mochilas y cualquier otro producto imaginable susceptible de poder ser vendido en los estantes de unos grandes almacenes...
Esta sobreexplotación acaba llevándonos a los extremos de la bastardización. Para preservar incólume el aspecto del personaje original, mientras los publicistas de turno nos venden la moto de lo “nuevo”, las editoriales no dudan en sacarse de la chistera toda permutación y alteración posible del producto original. En esto los de la Marvel son expertos, pues ya nos han colado todo tipo de variantes de sus personajes de marca: versiones futuras, versiones de dimensiones alternativas, versiones femeninas, versiones robot, versiones zombi y (si nada lo remedia) muy pronto también tendremos las versiones simiescas. El colmo y el extremo llegan cuando se acaba recurriendo a la infantilización para poder incrementar ventas.

Sabemos que la cosa ya ha tocado fondo cuando a los personajes de turno se le ponen un par de pañales para que resulten “más graciosos”: muppet babies, bebes disney, los pequeños picapiedra, los tiny toons o un cachorro llamado Scooby-Doo son solo unos cuantos ejemplos... y los héroes Marvel tampoco se han salvado de pasar por tal ignominia.
Pero esto es ya el acabose. Esto es lo máximo de lo peor. Ya no se les puede travestir más en nombre del merchandising... ¿verdad?



¡Pues nos equivocamos de pleno a pleno!¡Sí que se les puede travestir más!¡Súper pequeños poni!¡Princesas Marvel!¡Marvel sirenas!¡El horror!¡El horror!
Vale, en principio aclarar que estas imágenes de aquí arriba son de coña y todo pretende ser una sátira con mucha mala leche, pero es que al paso que vamos no duden en que estos monstruitos acabarán por ver la luz...

¡Todo sea por la pasta!
Esta sobreexplotación acaba llevándonos a los extremos de la bastardización. Para preservar incólume el aspecto del personaje original, mientras los publicistas de turno nos venden la moto de lo “nuevo”, las editoriales no dudan en sacarse de la chistera toda permutación y alteración posible del producto original. En esto los de la Marvel son expertos, pues ya nos han colado todo tipo de variantes de sus personajes de marca: versiones futuras, versiones de dimensiones alternativas, versiones femeninas, versiones robot, versiones zombi y (si nada lo remedia) muy pronto también tendremos las versiones simiescas. El colmo y el extremo llegan cuando se acaba recurriendo a la infantilización para poder incrementar ventas.

Sabemos que la cosa ya ha tocado fondo cuando a los personajes de turno se le ponen un par de pañales para que resulten “más graciosos”: muppet babies, bebes disney, los pequeños picapiedra, los tiny toons o un cachorro llamado Scooby-Doo son solo unos cuantos ejemplos... y los héroes Marvel tampoco se han salvado de pasar por tal ignominia.
Pero esto es ya el acabose. Esto es lo máximo de lo peor. Ya no se les puede travestir más en nombre del merchandising... ¿verdad?



¡Pues nos equivocamos de pleno a pleno!¡Sí que se les puede travestir más!¡Súper pequeños poni!¡Princesas Marvel!¡Marvel sirenas!¡El horror!¡El horror!
Vale, en principio aclarar que estas imágenes de aquí arriba son de coña y todo pretende ser una sátira con mucha mala leche, pero es que al paso que vamos no duden en que estos monstruitos acabarán por ver la luz...

¡Todo sea por la pasta!








En principio parece que se ha respetado el diseño original del personaje, lo cual es un gesto de agradecer por parte de los que somos fans de Robocop, pero esto me plantea la siguiente cuestión: ¿Si el personaje es el mismo y la historia que nos van a contar es exactamente la misma... qué sentido tiene hacer este remake? La respuesta más obvia es la que ya todos tenemos en mente: sacarnos la pasta y a correr. Aunque yo espero que los productores no se hayan quedado solamente en eso y hayan tenido un poco más de visión comercial, con vistas a revitalizar la franquicia. Espero que se hayan planteado un relanzamiento en toda regla del policía robot, de modo que pueda volver a ser reivindicado como superhéroe y que no vuelva a caer en el olvido...
Tendría mucha gracia que ahora que Miller ya es famoso y reconocido en Hollywood decidieran rodar un guión que en su día todos calificaron como “infilmable".
Yo por mi parte pienso apropiarme de este término y usarlo a partir de ahora en frases como: “esto es más malo que meter a Indy en la nevera” para mis futuras reseñas de pelis chungas.
¡C. G. gophers! ¿Pero qué necesidad había Lucas, por favor, qué necesidad había? El caso es que Don Lucas me ha fastidiado todas las ilusiones que tenía por ver las posibles futuras secuelas de mis pelis favoritas de los 80. Diez años atrás me dan la noticia de que finalmente llegaría el día en que podría ver Indiana Jones cuatro en los cines y seguro que me pondría a dar botes como loco de alegría, pero ahora mismo me dicen que van a rodar un Indiana Jones cinco y es que les reniego en arameo. Y lo mismo me pasa con la posibilidad de los episodios 7, 8 y 9 de Star Wars, que la sola idea de que a Lucas le de por joder más la marrana con la saga galáctica me da fatigueras y sudores fríos tan solo de pensarlo. Y exactamente igual me pasa con proyectos como los de Gremlins 3, Alien 5 o Cazafantasmas 3. Ha quedado más que claro que esas películas tuvieron su momento y lugar y que ya es muy tarde para más secuelas. Especialmente en lo que se refiere a los Cazafantasmas. Antes me hacía gracia la idea de que se rodara una posible secuela con los Cazafantasmas todos viejetes, pero ahora me han abierto los ojos y soy consciente de que eso sería un gran error. Especialmente desde que lobotomizaron a Bill Murray para que rodara Lost in Translation y perdiera toda su gracia. ¿Y qué decir de los remakes? Pues otro tanto de lo mismo. Antaño firmaría con los ojos cerrados por remakes de Hellraiser, Pesadilla en Elm Street, Robocop, los Goonies, los Inmortales o la Historia Interminable, pero ahora escucho que sí que van a rodarse alguno de estos remakes y es que me dan retortijones solo de imaginarme lo que puede salir de tales proyectos...